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Alfonso Reyes y el exilio español
En la impaciente juventud… Por Alfonso Reyes Ochoa
En la impaciente juventud, un día
vale una eternidad por lo que anhela,
por lo que ofrece y por lo que recela,
por lo que aguarda o lo que desconfía.Acorta el tiempo su horizonte. Cría su ruta reiterada cada vela. Se camina tal vez, ya no se vuela. Al menos, ésta fue la historia mía.
Se vuelve soledad la compañía, porque la soledad colmada vela el rostro de las cosas, y no fía sino en tejer y destejer su tela. Al menos, ésta fue la historia mía, y todo lo demás fue la novela.
México, 18 de marzo, 1942. —VS.
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Cronología del Pensamiento Complejo. Dr. Braulio Hornedo Rocha
Arte Poética, Jorge Luis Borges
Para mejor comprender a Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899 – Ginebra, 14 de junio de 1986). Una mirada del universitario Alfonso Reyes Ochoa (Monterrey, 17 de mayo de 1889 – México, D.F., 27 de diciembre de 1959); miembros ilustres de las Generaciones 1900 y 1885, respectivamente. Argentina y México en conversación intergeneracional e intercultural.
ARTE POÉTICA
Mirar el río hecho de tiempo y de agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Ítaca
verde y humilde. El arte es esa Ítaca
de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.














